lunes, 19 de noviembre de 2007

BALANCE DE LAS ELECCIONES

Los jóvenes del PTS que somos parte del No Pasaran, queremos hacer llegar nuestro balance de las elecciones que se realizaron el 28 de octubre pasado. Creemos que es importante que podamos pensar la situación que se viene ahora que Cristina fue elegida para presidente, y también pensar como queda ubicada la izquierda en general y el PTS en particular dentro de este escenario.

El No Pasaran, participo activamente de la campaña electoral del FITS (Frente de Izquierda y los trabajadores socialistas) del que es parte el PTS, sumándonos al esfuerzo del frente de difundir entre miles la necesidad de organizarnos entre los trabajadores, formando nuestro propio partido.

Con la victoria de Cristina Fernández de Kirchner, con casi un 45% de los votos, se ha votado por la continuidad de la política del gobierno de Kirchner.
Mientras los trabajadores y grandes sectores del pueblo pobre votaron con la ilusión de mantener cierta estabilidad económica luego de la recuperación posterior a la enorme crisis capitalista del 2001, amplios sectores de las clases medias de las principales ciudades del país votan por Carrió, y en menor medida por Lavagna, dándole menos importancia a la recuperación económica (que los ha beneficiado incluso más que a los trabajadores), criticando los aspectos más “autoritarios” de la gestión kirchnerista y buscando una mayor “normalidad institucional”.

En este panorama nacional, a los candidatos de la derecha que hicieron alarde de la mano dura y la represión (Sobisch, Patti, Blumberg), les fue mal, pese a que -con una notoria diferencia con respecto de la izquierda- contaron con una enorme presencia en diarios, radio y TV

Tanto Cristina Fernández como Carrió tienen la ilusión de que el crecimiento económico argentino será de largo plazo y de lo que se trata es de edulcorar mejor las medidas que se toman contra el pueblo trabajador. Como dijimos durante la campaña electoral, si la recuperación económica de K, con cuatro años y medio de crecimiento record, no ha logrado incorporar al 43% de los trabajadores que está en negro y cobra salarios de hambre, el panorama que se avecina será mucho peor. La deuda externa, a pesar del discurso oficial, continúa siendo enorme, y gran parte del presupuesto nacional sigue estando destinado a pagarla

El matrimonio K es consciente de que en el mandato de Cristina Kirchner esta situación provocará una tendencia al aumento de los reclamos de los trabajadores y por eso su propuesta central es hacer un Pacto Social con los empresarios, que día a día desnacionalizan empresas y fugan su dinero al exterior, y con todas las alas de la podrida burocracia sindical, para impedir la emergencia del movimiento obrero al que oficialistas y opositores temen enormemente.

Desde el 2004 hemos visto una gran cantidad de conflictos impulsados por delegados de base y comisiones internas combativas en las fábricas y en los servicios que intentan superar a las direcciones burocráticas, a las pautas salariales del gobierno y a las enormes trabas a la organización sindical en los lugares de trabajo. También muchas escuelas se organizaron para pelear por los problemas edilicios, la falta de gas y agua.

En las elecciones, donde toda la “discusión” política se rige por el monopolio absoluto de los grandes medios de difusión y comunicación capitalistas que dejan por fuera a todas las opiniones de aquellos que nos oponemos al sistema la izquierda obtuvo un magro resultado.

El Frente de Izquierda y los Trabajadores por el Socialismo (FITS), obtuvo más de 95.000 votos en todo el país. El PO, casi 115.000 (bajando sensiblemente sus resultados anteriores). Lamentablemente, la negativa de PO a integrar este importante reagrupamiento de la izquierda clasista impidió constituir un polo que hubiera partido de 200.000 votos, no sólo frente a los partidos burgueses sino también frente a falsas variantes de izquierda como Pino Solanas (que obtuvo 290.000 votos), quien fuera fundador del FrePaSo y que, por su carácter de clase y su política, no puede ser ninguna alternativa para los trabajadores. También en ese marco, se puede comprobar la desastrosa política del MST de Vilma Ripoll, que coqueteó con Solanas y terminó presentando una candidatura con un programa y una política ambiguos que le provocó una enorme pérdida en su caudal previo de votos, aún cuando tuvo una notoria aparición mediática superior al del resto de las fuerzas de izquierda.

En esta campaña electoral nuestro mayor logro fue difundir la idea de la necesidad de la independencia política de los trabajadores para levantar un programa obrero anticapitalista. Ahora, de lo que se trata es de participar en las luchas obreras, estudiantiles y del conjunto del pueblo, impulsando el reagrupamiento de la izquierda que se reclama clasista con la clara perspectiva política de sentar las bases de la construcción de un gran partido de la clase trabajadora. Aunque hoy, con todo el enorme aparato mediático se nos intente convencer de que las variantes burguesas son fortísimas e inatacables, debemos esforzarnos por explicar a los trabajadores conscientes y a los estudiantes de izquierda, a los luchadores combativos contra la impunidad de los genocidas y por los derechos de la mujer, de que toda su actividad será favorecida por la desilusión que provocarán en las grandes masas las políticas empresariales de Cristina K y que deberemos prepararnos para mayores convulsiones cuando la crisis capitalista internacional en ciernes complique el panorama relativamente tranquilo que han tenido en los últimos años las clases dominantes en Argentina. Esa es nuestra apuesta y, agradeciendo a los casi 100.000 compañeros y compañeras que han votado al FITS, los convocamos a participar activamente con esta política y esta perspectiva.

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